Irán Refuerza Control sobre Hezbolá en Medio de Tensiones con EE. UU.
Analistas Advierten sobre Activación de Hezbolá si EE. UU. Ataca el Régimen Iraní
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán ha intensificado su control sobre Hezbolá en Oriente Medio, en un contexto de crecientes expectativas sobre posibles ataques militares por parte de Estados Unidos.
Esta intensificación se produce mientras Hezbolá e Irán se preparan para una posible confrontación militar en la región. Según Ross Harrison, investigador principal del Middle East Institute, la probabilidad de que Hezbolá sea “activado” contra Israel y los activos regionales de EE. UU. aumenta sustancialmente si el régimen en Teherán se siente amenazado. Paralelamente, una nueva ronda de conversaciones entre EE. UU. e Irán está programada para el jueves en Ginebra, centrada en el programa nuclear iraní, incluyendo los niveles de enriquecimiento de uranio y el alivio de sanciones.
Harrison precisó que Hezbolá no sería activado de inmediato a menos que el ataque apunte directamente al liderazgo de la República Islámica, pero que sería considerado un activo como parte de una respuesta gradual. La toma de decisiones en la Casa Blanca respecto a Irán se mantiene en un círculo muy reducido, con el entonces presidente Donald Trump manteniendo un control estricto. Expertos también han alertado sobre el potencial de que un conflicto se extienda por toda la región, afectando a Israel mediante ataques balísticos directos iraníes o a través de Hezbolá, y a los estados árabes del Golfo por Irán o los hutíes de Yemen.
Informes de medios regionales, como Al Arabiya y Al Hadath, sugieren un fortalecimiento de los lazos entre Irán y Hezbolá. Fuentes indicaron que oficiales del IRGC han estado reconstruyendo la infraestructura militar de Hezbolá y gestionando planes estratégicos de guerra. Esta coordinación se produce tras cambios en el liderazgo de Hezbolá, luego del asesinato de su líder Hassan Nasrallah el año pasado. El IRGC ha apoyado a Hezbolá en Líbano durante décadas, y los esfuerzos por restablecer los lazos parecen intensificarse particularmente a raíz de la destrucción de sitios nucleares iraníes en junio pasado.
Harrison añadió que Irán busca “resucitar activos perdidos”, como su programa de misiles y sus conexiones con Hezbolá, al que considera un activo de disuasión contra un ataque israelí o estadounidense. Sin embargo, la disposición de Hezbolá a comprometerse plenamente con Teherán es incierta, dado que posee intereses propios, conectados pero separados de los de Irán. Estos desarrollos coinciden con el nombramiento de Ali Larijani, un aliado cercano del Líder Supremo Ayatollah Ali Khamenei, como líder de facto del país, según reportes.
La situación subraya un período de elevadas tensiones en Oriente Medio, con Irán consolidando sus alianzas estratégicas mientras la comunidad internacional observa los resultados de las próximas negociaciones en Ginebra.
